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Maja Bogdanovic

Maja Bogdanovic (Violonchelo)
Maria Belooussova (Piano)
WEILL RECITAL HALL, NEW YORK               
Noviembre 7, 2008.

Ganadora del primer concurso de violonchelo Aldo Parisot en el Great Mountains Festival en Corea del Sur en 2007, la serbia Maja Bogdanovic ofreció un excepcional recital en el que brindó una belleza tonal poco común de carácter distintivo, madurez  interpretativa y seguridad técnica. Tocando en un instrumento fabricado por Frank Ravatin, mostró de inmediato un sonido distintivo, apasionado y expresivo, sin ser exuberante, y proclamado al inicio de las Variaciones “Mein Männern” de Beethoven, raramente interpretado con la urgencia comunicativa  y fraseo equilibrado de este relato musical, que logró que uno se sintiera encantado de sentarse ahí y prestar atención. Bogdanovic estuvo respaldada por su compañera la pianista Maria Belooussova, con su tono diáfano, una dinámica inusualmente sutil y con un peso tonal y madurez musical que abrigaba cada frase que tocó.

La obra para chelo solo “Per Slava” de Penderecki fue tocada con abundancia de color y con un agradable dominio de sus aspectos ásperos; y la sonata para chelo en Do Mayor de Britten empezó mas bien amorfa pero creció cada vez con más seguridad a lo largo de toda su extensión. La Pohádka de Janácek ofreció una certeza estilística inusual y un sentido de satisfacción del desarrollo de una narrativa.

La Sonata para Chelo de Rachmaninoff en tan conocida por sus dificultades como lo es por su belleza expresiva, pero sólo vimos a su belleza emerger aquí. Belooussova controló diestramente su piano que alternaba entre un murmullo y un sonido enorme, dando a Bogdanovic el espacio para hacer un fraseo elocuente, ambas intérpretes siempre dirigiéndose a una meta de expresión común. Esta fue una adecuada conclusión a un concierto excepcional.

Dennis Rooney
THE STRAD/Febrero 2009

Weill Recital en el Carnegie Hall
Noviembre 7, 2008.

La chelista Maja Bogdanovic, quien ganó el primer premio en la Competencia de Violonchelo Aldo Parisot del 2007 (Corea del Sur), es auténtica: una artista verdadera y emotiva con un sonido expresivo y bronceado que lo tiene todo para presumir, pero que jamás es pretenciosa.

Sus variaciones en la obra “Bei Mannern, welche Liebe fuhlen” de “Die Zauberflote”  de Beethoven dan prueba que es capaz de cantar opera con su instrumento y delinear frases con sofisticación.

La obra para chelo solo “Per Slava” de Penderecki fue tocada con técnica de sobra: pausas dobles y armonías que utilizaron la escala musical completa fueron tocadas con una afinación impecable.  Aún más, nos mostró que esta pieza tiene significados mucho más profundos que el reto que representa el material impreso.  La ejecución de la Sonata para Chelo de Britten fue intensa y cautivadora desde su inicio.

La “Pohadka” (Cuento de Hadas) de Janacek fue una Hermosa elección; pues no es presentada con suficiente frecuencia. Líneas dulces con un vaivén melódico llevaron el tono precioso de Bogdanovic a lo anterior – un sonido penetrante que resuena enérgicamente en el oído.

La Sonata épica para chelo de Rachmaninoff (que es en muchas formas una sonata para piano) fue presentada con la pasión y el lujo de sonido requerido por la obra. Felicitaciones a Maria Beloussova por su manejo impecable de la parte de piano; su técnica fue exactamente lo que tenía que ser y ella es claramente una solista por mérito propio.  Bogdanovic tuvo suerte de tenerla; de hecho, ambas tuvieron suerte de tenerse la una a la otra, pues coincidieron en cada rincón en su anhelo melódico y agudeza rítmica.

El programa tuvo un exquisito balance de estilos y fue una vitrina para la clara comprensión que tiene Bognanovic de los variados períodos en la historia de la música.  La competencia de Parisot escogió muy bien y con gran sabiduría a Maja Bogdanovic, y sería maravilloso escucharla pronto nuevamente en Nueva York – en un recital o tal vez como solista en un concierto.

Anthony Aibel
New York Concert Review Inc.

 

Aguascalientes, Ags. México

Domingo 16 de noviembre de 2008
Séptimo Concierto de la
Orquesta Sinfónica de Aguascalientes
Temporada Otoño

“...El platillo fuerte vino después de Barber con el Concierto para cello de Lalo, éste no es un concierto que esté considerado entre las grandes catedrales para este instrumento, son más conocidos el de Dvorak, Elgar, Haydn o Saint Saëns, sin embargo es de una incuestionable belleza y de acuerdo a lo que decía la maestra Maja Bogdanovic, más difícil de tocar que el de Dvorak.

Evidentemente, este concierto de Edouard Lalo es para gente grande, se necesita una gran solvencia, total dominio de la técnica y por supuesto, mucha sensibilidad. La ejecución de Bogdanovic fue todo eso y mucho más, su solvencia y experiencia al tocar nos haría pensar en una cellista de más edad, pero su aspecto físico nos dice que no tiene más de 25 o 26 años. Su curriculum es impresionante y también nos haría pensar en una intérprete con más años, pero no, es en verdad joven. Creo que más de uno nos vimos sorprendidos por el tratamiento  que hizo del concierto de Lalo, no porque no esperáramos una buena ejecución, sino porque fue muy superior, creo yo, a cualquier expectativa, se elevó a nivel de excelsitud!

Para corresponder a los aplausos del público y de los músicos de la orquesta, Maja Bogdanovic nos ofreció un encore: “Perslave” de Christoph Penderecki, compositor polaco que dedicó esta partitura a Rostropovich, una de las referencias obligadas para todo violonchelista, y como según nos decía la maestra, una de sus principales influencias junto con Pablo Casals.

El lenguaje musical de Penderecki es contemporáneo, sin líneas melódicas de fácil retención, pero con una gran dificultad en su ejecución, lo tocó... cabría decir ¿perfecto? Sabemos que la perfección no existe pero si se acercó mucho...”

El Heraldo
Rodolfo Popoca Perches

"Electriza con
          su talento"


Por
Alejandro Fernández Crítico musical
EL NORTE (12-Nov-2008).-  


Entre dos conciertos, uno en el Carnegie Hall de Nueva York y otro en la Salle Pleyel de París, Maja Bogdanovic se dio el tiempo para debutar en México el lunes ante una sala entusiasmada que casi llenó el Aula Magna de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

El cierre de temporada de la Orquesta de Cámara de la Facultad de Música de la UANL se convirtió en un concierto de lujo por la solista invitada.

Los aplausos y bravos de pie que recibió Bogdanovic parecieron rendir justicia a un talento fuera de serie, de los que conmueven hasta la médula.

Los asistentes fueron testigos de la estatura artística de esta serbia de apenas 26 años. No faltó alguien entre los entusiastas que la llamara "La Nueva Jacqueline du Pré". Y con justa razón.

Maja simplemente electrizó al público con su adrenalina musical, su seguridad técnica y una expresividad impresionante que podría sacudir hasta al espectador más flemático.

A sólo tres días de su debut en el Carnegie Hall en la serie "Rising Stars", la chelista radicada en París demostró que es el prototipo del músico ejemplar, pues en su arte cohabitan en perfecta proporción la técnica más incisiva y perfecta con una espontaneidad para transmitir la expresión musical.

Esta noche principió con una bien ejecutada Sinfonía en Sol Mayor, de Albinoni, una de esas obras llenas de encanto que merecen ser resucitadas.

El mérito fue todo del director Claudio Tarris y de sus músicos, que hicieron una deleitable traducción de la breve sinfonía del italiano.

La aparición de la menuda figura de la chelista contrastó con la grandeza de su ejecución en el Concierto en Do Mayor, de Haydn.

Desde el principio dio evidencias de su talento, pero fue en el "Adagio" en donde reveló la excelsitud de su estilo.

Lo que plasmó en este fragmento fue inmenso, modulando matices hasta la más extrema sofisticación sonora y usando todos los recursos de su instrumento. El "Allegro molto" de este concierto de Haydn fue una primera prueba de su virtuosismo.
Después volvería a despertar la admiración general en la Rapsodia Húngara Op. 68, de David Popper, una pieza compendio de escollos técnicos escrita para el total lucimiento de la solista. Y vaya que lo logró.

Con una técnica impecable "jugó" sin limitaciones con las dificultades, lo que se constituyó en una evidencia más del control absoluto que posee sobre su instrumento.

Los aplausos reiterados no lograron que la artista ofreciera un regalo a la audiencia. Sólo nos quedó en la mente la pregunta: ¿Se repetirá el milagro de volver a escuchar a esta gran intérprete?

Diario El Norte, Monterrey, México

Concierto de Dvorak Novi Sad, February 2008

“Generoso y cálido sonido "


El concierto llevado a cabo en febrero, de la orquesta de la sinfonía del Vojvodina, tenía un significado especial para los músicos así como para el público. En el primero porque después de nueve años, cuando conocimos a esta pequeña niña, después de que concluyera exitosamente sus estudios en París, y que recibiera las mas altas distinciones en Concursos internacionales de violonchelo en el mundo entero (el último fué el 1er premio en Corea del Sur y que la llevará a su debut en Carnegie Hall), nosotros escuchamos otra vez a la chelista Maja Bogdanovic, cuya interpretación fue muy personal, refinada y en algunos momentos incluso introvertida pero con la seguridad de que conquistará las salas de conciertos del mundo.

Maja Bogdanovic nos ofreció una, más bien poco usual interpretación de lo que estamos acostumbrados a oír, del concierto de Dvorak. En lugar de una heroica acción, nos ofreció hermosos diálogos, respirando junto con la orquesta, especialmente con los vientos y el concertino, con sutiles destellos dinámicos y sin dejar de lado sus papeles solistas. Fue una lectura poética, con expresividad de pianos y matices, gran cantidad de belleza cantable. Esta aproximación fue dominada con sensibilidad y tuvo un enorme éxito con el público…

Violoncelo Fest en Belgrado, julio de 2007


La más joven de todos los ejecutantes de la tarde, Maja Bogdanovic (1982) que se graduó hace pocos años en París, y se ha convertido en una figura emblemática de la escena musical francesa así como en la nuestra, ella interpretó una obra muy compleja para el solista; el Concerto Nº1 en Mi sostenido Mayor de D. Schostakovitch. Una obra poco usual en este compositor, que en los cuatro movimientos, muestra todos los altibajos de su vida y arte.

Maja Bogdanovic, que viene de una generación de grandes virtuosos luchó con éxito con las asperezas, las disonancias y las muchas trampas técnicas que Schostakovitch puso en su concierto...

 

“El concierto comenzó con la interpretación de una de las obras más difíciles del repertorio para violonchelo, la Sonata Op. 8 de Kodaly.

Esta obra está formada por múltiples episodios de una escalofriante exigencia, ya que    sobre todo el violonchelo debe exponer una línea melódica al mismo tiempo que el acompañamiento. Maja Bogdanovic presentó esta obra de una forma muy sugerente e inspirada. En las manos de esta artista el instrumento alcanza dimensiones sinfónicas y se convierte en un potente medio de expresión que crea una gran variedad de matices. Muy precisa en su afinación, exponiendo  las frases con una rara claridad. Fue ésta una especial ocasión de tener la oportunidad de escuchar esta obra de Kodaly que dejó en los espectadores un memorable recuerdo.”

Srdan Teparic
Abril 2007 / Belgrado / Serbia

 

“En este concierto nos ha dado la alegría de acoger a la violonchelista Maja Bogdanovic, artista ya con numerosos éxitos y reconocimientos mundiales y que nos ha ofrecido la bellísima y dificilísima Sonata Op. 8 de Kodaly (obra inolvidablemente interpretada por André Navarra en 1969 y que desde entonces nadie había osado volverla a tocar). El tema principal refleja a la vez el espíritu de Bach, y a la vez el espíritu del viejo folklore húngaro. Maja Bogdanovic, tan frágil, tan dulce y tan joven, interpretó la obra robusta, ruda en las ideas anti-románticas y a los ojos instrumentales recorriendo los efectos de guitarra; armónicos a veces más cercanos a la tesitura del violín permitiendo transmitir de la manera más bella la esencia de la patria del compositor - por medio de los pizzicati, la bravuras virtuosas, las estructuras polifónicas, las bipolaridades entre la mano izquierda y la derecha... Técnicamente esta obra puede comprarse a las sonatas para violín de Ysaye, aunque el espíritu húngaro está en cada nota.

Esta grandiosa obra a encontrado justicia a través de la grandiosa interpretación de la violinchelista.”

Gordana Krajacic
Abril 2007 /Begrado / Serbia

“Dos jóvenes músicas serbias, Maja Bogdanovic y Sanjia Bizjak han ofrecido un concierto en el Centro Cultural Serbio que ha dejado al público sin aliento. La audiencia escuchó las sonatas de Beethoven y Rachmaninov. A pesar de su joven edad, interpretaron estas obras con gran madurez, emoción y energía. En algunos momentos las dos instrumentistas parecían ser una orquesta de gran potencia. Musical, magistral y técnicamente perfectas con un gran conocimiento de los estilos”

Olga Djokovic.
Noviembre 2002 / Paris / Francia

“El Festival Marbre e hijos ha comenzado en Arandjelovac. Después de esta tarde llena de cambios e improvisaciones, lo mejor fue volver a escuchar a Maja Bogdanovic, joven violonchelista de 16 años que hizo su debut con la Orquesta de la radio Serbia, interpretando las Variaciones Rococo de Thaikowsky, en las que pudimos apreciar la elocuencia de su música sacando el clasicismo de esta obra y con un carácter apasionado de un romanticismo que reveló un temperamento de fuego”

Gordana Krajacic
Julio 1999 / Arandjelovac / Serbia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Weill Recital Hall at Carnegie Hall
November 7, 2008.

Cellist Maja Bogdanovic, who took first prize in the 2007 Aldo Parisot Cello Competition (South Korea), is the real thing: a true, soulful artist with a brazenly expressive sound who has a lot to show off, but who is never pretentious.

Her Beethoven Variations on “Bei Mannern, welche Liebe fuhlen” from “Die Zauberflote” proved that she can operatically sing with her instrument and shape a phrase with refinement.

Penderecki’s “Per Slava for solo cello” was played with technique to spare: double stops and harmonics that utilized the entire range were played with seemingly flawless intonation. Yet, she showed us that this piece has deeper meanings than the challenging material on the printed page. Britten’s Cello Sonata was given a performance that was intense and enthralling from the start.

Janacek’s “Pohadka” (Fairy Tale) was a lovely choice; it just doesn’t get presented often enough. Sweet, swaying, melodic lines brought Ms. Bogdanovic’s lovely tone to the fore –a penetrating sound that resonates expressively in the ear.

Rachmaninoff’s epic Cello Sonata (it is in many ways a piano sonata!) was given a performance with the requisite passion and luxuriousness of sound. Kudos to Maria Beloussova for her impeccably handled piano part; her technique was what it needed to be and she is clearly a soloist in her own right. Ms. Bogdanovic was lucky to have her; in fact, they were lucky to have each other, as they matched in melodic longing and rhythmic incisiveness at every corner.

The program had a fine balance of styles and was a showcase for Bogdanovic’s clear understanding of various time periods in music history. The Parisot Competition chose well and wisely in Maja Bogdanovic, and it will be great to hear her again in New York soon –in recital or perhaps as a concerto soloist.

Anthony Aibel
New York Concert Review Inc.

 

Aguascalientes, Ags. México

Sunday, November 16, 2008
Orquesta Sinfónica de Aguascalientes

Seventh Concert
Fall Season

“The main course came after Barber with Lalo’s Cello Concerto.  This is not a concert considered to be amongst the great cathedrals for this instrument, Dvorak, Elgar, Haydn or Saint Saëns are more well-knowned.  Nevertheless, the piece is of irrefutable beauty and according to master Maja Bogdanovic, it is harder to play than Dvorak’s.

Evidently, this Edouard Lalo’s concert is for grown-ups; great reliability, absolute technique dominance and of course great sensitivity are required.  Bogdanovic’s performance was that and much more, her experience and reliability when playing would make us think she’d be a cellist of much older age, but her appearance tells us she’s not older than 25 or 26 years old.  Her curriculum is impressive and would also lead us to thinking of an older interpreter, but no, she is young indeed.  I believe many of us were amazed by the interpretation she made of Lalo’s concerto, not because we weren’t expecting a great performance, but because it was much superior, to my mind, than any expectations we had, it rose to a level of excelsitude!

To repay the audience and orchestra musicians’ applause, Maja Bogdanovic offered an encore: Christoph Penderecki’s “Perslave”.  Penderecki is a Polish composer that dedicated this piece to Rostropovich, one of the mandatory references for a cellist and as master Bogdanovic would tell us, one of her main influences along with Pablo Casals.

The musical language of Penderecki is contemporary, with no easy to retain melodic lines but with great difficulty in its rendition, she performed…could we say perfect?  We know perfection is nonexistent but she came pretty close…”

El Heraldo
Rodolfo Popoca Perches

"Electrifies with
            her talent"


By
Alejandro Fernández Music Critic
EL NORTE (12-Nov-2008).-  


Between two concerts, one at Carnegie Hall in Nueva York and another at Salle Pleyel in Paris, Maja Bogdanovic took time to debut in Mexico on Monday in an enthusiastic almost full house at the Aula Magna of the Universidad Autónoma de Nuevo León.

The season finale of the UANL Music Faculty Chamber Orchestra turned into a luxurious concert on the account of the invited soloist.

The standing ovations received by Bogdanovic seemed to pay justice to an outstanding talent, one of those which moves you to the marrow.

Attendees were witnesses to the artistic stature of the 26 year old Serbian.  There were even some among the enthusiasts who referred to her as "The New Jacqueline du Pré". And are they right.

Maja simply electrified the audience with her musical adrenaline, her technical certainty and an amazing expressiveness that could shake up even the most phlegmatic member of the audience.

Just three days away from her Carnegie Hall debut in the series "Rising Stars", the cellist based in Paris proved to be the prototype of an exemplary musician, as her art is a result of the coexistence, in perfect proportions, of the most incisive and perfect technique with the spontaneity that enables the transmission of musical expression.

Tonight the program commenced with a well executed Albinoni symphony in G major, one of those works filled with enchantment that deserve reviving. 

The merit goes to the conductor Claudio Tarris and his musicians, who made a delectable translation of the short Italian’s symphony.

The appearance of the cellist’s small figure contrasted with the greatness of her performance in Haydn’s Concert in C major.

Evidence of her talent was displayed from the beginning, but it was during the "Adagio" where the excelsitude of her style was revealed.

What she reflected during this segment was immense, modulating shades up to the most extreme sound sophistication while using all the resources of her instrument. The "Allegro molto" of this Haydn’s concert was the first proof of her virtuosity.

Afterwards she would again arouse the general admiration in David Poper’s Hungarian Op. 68, an epitome piece filled with technical difficulty written to bring out the total splendor of the soloist. And it did indeed accomplish it.

With an impeccable technique, she “played” with the difficulties which made the absolute control she has over her instrument even more evident.

The repeated rounds of applause were not able to get the artist to offer the audience with a present.  We were left with only a question in our minds: Will the miracle of listening to such a performer repeat itself?

Diario El Norte, Monterrey, México

Dvorak concerto in Novi Sad, February 2008

"Generosity and warmth of sound"

Concert held in February, of Vojvodina Symphony orchestra, had a special meaning for the musicians as well as for the audience. In the first - because after nine years, when we met her as little girl, after successful finished studies in Paris, and highest awards at the international cello competitions in the whole world (the last one was the 1st prize in South Korea, which brought her to Carnegie Hall), we listened again the cellist Maja Bogdanovic, whose performance was very personal, refined, and sometimes even introverted, but for sure conquers the concert halls around the world.
Maja Bogdanovic proposed rather unusual performance of Dvorak concerto that we are used to hear - instead of heroic deed, she offered beautiful dialogues and breathing together with orchestra, specially with the winds and the 1st violin, with subtle dynamical shadows, without taking away their soloist roles. It was poetical lecture, expressivity of pianos and nuances, lots of singing beauty.
This approach that was dominated with sensitivity, had lot's of success with the audience, and we can say that this was the most successful interpretation of the Orchestra as well.

 

Cello Fest in Belgrade, July 2007

The youngest of all performers that evening, Maja Bogdanovic (1982) who graduated few years ago in Paris, and become an emblem of French musical scene as well as ours, she performed a very complex soloist part of Concerto N.1 in E-flat major by  D. Schostakovitch. Unusual work of the composer, which in all 4 movements shows all elements of composer's up's and down's from his life and art.

Maja Bogdanovic, who comes from young powerful generation of great virtuoso players, fought successfully with roughness, dissonances and various technical traps that Schostakovitch put in his concerto. Astonishing was that even the Orchestra did very well, with the score in which every instrument has important role, specially the winds. And this is thanks to Bulgarian conductor Jordan Dafov who leaded them with small, concentrated movements and almost invisible effort.